martes, 14 de octubre de 2014

Los ojos del perro siberiano - Antonio Santana


(Foto de mi propio libro)

-(...) Lo único que tenemos en común son nuestros padres, después nada más, abuela. Nada más. Nos separa un abismo.
-Tal vez lo bueno de los abismos sea -concluyó la abuela- que se puedes hacer puentes para cruzarlos.
Pagina 49


(...) No lo sabía en esos años y no estoy seguro de estar en lo cierto ahora, pero sospecho que uno se hace lector para completar lo inacabado. Para completarse.
Pagina 52


Tal vez así sea mi destino. Calmas y tormentas.
Pagina 56


(...) El hombre necesita del misterio como del pan y el aire, necesita de las casas embrujadas, de las personas innombrables, de las calles sin retorno que hay que 
esquivar.
Pagina 62


(...) Quizás la adolescencia sea en si una etapa triste. El dolor de dejar atrás la niñez para convertirse en algo que ya somos (hombres, mujeres) sólo virtualmente
Pagina 87


-Mira, lo único cierto que sabemos todos de la vida es que nos vamos a morir. Y lo único incierto es el momento. Digamos que al enterarme que lo incierto avanza sobre lo cierto, me propuse no morirme hasta poder tocar la Suite No. 1 en Sol mayor de Bach. 
Pagina 100


-Uno nunca termina de conocer a las personas -me dijo-, ni aún a las más cercanas, padre, madre, hermanos, hermanas, marido, mujer. Siempre hay una zona de cada uno que permanece a oscuras, alejada por completo de los demás. Una zona de pensamientos, de sentimientos, de actividades, de cualquier cosa. Pero siempre hay un lugar de nosotros en el que no dejamos que entre nadie más. Yo creo que eso es lo que hace a las relaciones con los demás tan interesantes, esa certeza que, aunque nos lo propongamos, nunca los vamos a conocer del todo.
Pagina 101


-No importa si lo entendés, o no;si te gustan dejáte llevar por las palabras, que sean como música en tus oídos. 
(Hablan sobre los libros)
Pagina 104


"Para oír, hay que callar"
Pagina 105


-El SIDA es como una tormenta, nadie quiere sacar la cabeza para ver qué hay afuera.
Pagina 108


(...) Como su fuera más digno morirse de leucemia que de SIDA.Como si fuera indigno ser sidoso. Como si en la muerte hubiera alguna dignidad.
Pagina 114


Todos los muertos están solos. Todos.
Pagina 115


-(...) voy a decirte algo, tal vez lo único que aprendí en mi corta vida. Si la cuerda fuera delgada, no tendría gracia caminar por ella.
Pagina 118


Ningún gesto se escapa de la vista de los demás. Ningún rictus de dolor. Con tanta luz, tanta claridad, era más dramática la idea de la muerte.
Pagina 122


-Ninguna enfermedad te enseña a morir. Te enseña a vivir. A amar la vida con toda la fuerza que tengas (...).
Pagina 129



--Chica De Papel--